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domingo, 4 de mayo de 2014

RECETA SIMPLE PARA HONRAR A UNA MADRE EN UN DÍA ESPECIAL


INGREDIENTES:

1. Respetarla por el simple hecho de ser quien era.
2. Saber que daría todo lo que fuera por verte feliz.
3. Compartir gustos con ella y disfrutar juntos de las cosas más simples.
4. Saber que podías contar con ella cuando, como, donde y para lo que quisieras.
5. Sentirte honrado y orgulloso de sus éxitos.
6. Saber que te apoyaba en todo lo que querías hacer si ella sabía que es lo que
te gustaba y te ilusionaba.
7. Ser consecuente con tus actos pensando en la decepción que se llevaría si le
fallabas.
8. Ser tu primera opción a la hora de solucionar las mil dudas que te pudieran
surgir por unas cosas o por otras.
9. Llamarla por teléfono y sentirte reconfortado con solo oir su voz.
10. Hablar sin parar de ella y que todo el mundo que se cruzó conmigo a lo largo
de mi vida supiera quien era mi madre y lo importante que era para mi.
11. Acordarme todos los días, sin faltar uno siquiera, de ella, de su sonrisa, de su
alegría contagiosa, de su sencillez, su sentido común y ese "algo" que tenía que
todo el mundo apreciaba de ella y que me hacía sentirme el hijo más afortunado
del mundo.

ELABORACIÓN:

Nada más sencillo que tener la suerte de haber tenido una madre como la mía. Sin ser mi "amiga" o mi "colega", ya que algunas madres modernas se autodefienen como "amiga de sus hijos", mi madre era una mujer con la que se podía contar para cualquier cosa. Ella misma era la que me proponía planes de ocio, la que se cogía el AVE para ir a Madrid cuando estaba allí estudiando, presentarse en mi clase para recoger las llaves e irse a mi piso, tomarse un te con menta con el compañero marroquí que tenía por aquella época y prepararme una tortilla de patatas con la que se me saltaban las lágrimas de lo rica que estaba. Y luego nos íbamos a ver alguna expo al Prado, a cenarnos un kebab y tomarnos unas pintas de cerveza en una taberna irlandesa.

Cuando le planteas que quieres estudiar Bellas Artes (carrera universitaria que para otros padres será una ofensa), mi madre se alegra mucho, porque sabe que seré feliz dibujando, pintando y leyendo libros de arte. Cuando le digo que me quiero ir a Letonia con una beca Erasmus es la primera que se pone a buscar info en internet para ver donde se va a ir su hijo, y no va a visitarme porque es un viaje caro que no se puede permitir, pero no por falta de ganas.

Jamás tuvimos una discusión seria, porque nunca le di un disgusto grande como para enfadarse. La vi muy angustiada con la enfermedad de mi hermano y concienciada con la suya. Así como ella misma se dio cuenta que yo iba a irme de mi casa por circunstancias de la propia vida y que ella ya no iba a estar para poder darme el visto bueno a mis nuevas aventuras en otra ciudad. Ciudad que, por cierto, le encantaría...se enamoraría perdidamente de Pamplona y estaría aquí tan a gusto como estoy yo.

PRESENTACIÓN:

Para mi, el "Dia de la Madre" son todos los días del año, porque todos y cada uno de ellos mi madre se merecería un reconocimiento por mi parte, para darle las gracias eternamente por quien fue y lo que yo soy gracias a ella. Como siempre he dicho, se que no me espera en ningún sitio, solo en mi memoria y en mis recuerdos. Gracias por todo, mamá. FELIZ DÍA.

PD: Dedicado a todas las buenas madres del mundo. Cuidadlas mucho, que se lo merecen.


viernes, 20 de septiembre de 2013

EN LA COCINA CON LA DRAMA MAMÁ...o como una persona que apenas sabe freir un huevo escribe un libro de cocina con su madre



Amaya tuvo la brillante idea de escribir un blog en el que recopiló decenas de frases que su madre le decía a modo de regañina, de advertencia, de amenaza o, simplemente, porque las madres tienen la costumbre de atosigarnos con típicas frases de madre. El blog tuvo éxito, ese éxito se tradujo en interés editorial y un libro con el mismo título del blog salió a la venta, consiguiendo que el sueño de Amaya de tener una casa en la playa se hiciera un poquito más realidad.

Muchas de las típicas frases que la "drama mamá" le lanzaba a Amaya hacían referencia a la comida, debido a la legendaria animadversión de Amaya por las vainas (así es como en el norte, o al menos en Navarra, se le suelen llamar a las judías verdes), su lentitud comiendo muy poco de muy pocas cosas o el miedo a que Amaya se dejara los fuegos encendidos si algún día le daba por cocinar algo.

Esta buena mujer, desconfiando en la dieta que su heredera llevaría fuera de sus faldas viviendo en Madrid, siempre la convence para que se lleve media Navarra en el coche cada vez que sube a Pamplona a visitarla. Porque Amaya es de Pamplona, y parte de su familia son de un pueblo de la comarca navarra de la Sakana donde otra cosa no, pero lo que son las chistorras y los quesos, los hacen de maravilla. Por eso Amaya vuelve a Madrid con quesos de Idiazabal y chistorras ganadores de premios en concursos locales o regionales, pimientos del piquillo, espárragos, carne de membrillo, pastas, turrón, chocolate y mil y un manjares más, aparte de patatas, manzanas y cualquier cosa que a su madre se le ocurre, sin escuchar a Amaya diciéndole que en Madrid venden de todas esas cosas...y como dice su madre: "pero nena, que sabrás tu de lo que es bueno, que a ti te engañarán siempre y te venderán lo que se va a poner pocho".

Como Amaya en su casa de Madrid se alimenta con lo básico para no morir de inanición y pasar más tiempo del adecuado con su madre en la cocina puede ser el desencadenante de una catástrofe de dimensiones siderales, a Planeta se le ocurrió la brillante idea de editar un libro de recetas de cocina realizadas por Amaya y su madre, Concha. Pasado el momento de las risas y la incredulidad, y viendo que Planeta iba en serio y que esto podía ser el golpe definitivo para la casa en la playa, lejos del frío de Pamplona, se pusieron a ello: primero a ponerse de acuerdo con las recetas, luego a cocinarlas y después, en el caso de acabar bien, escribir el libro con el gran sentido del humor que Amaya tiene y que refleja en su blog y en su libro.

Y el libro "EN LA COCINA CON LA DRAMA MAMÁ" vio la luz, dividido en veinte recetas reales, maceradas con mucha mala leche, adobadas con sentido del humor y cocinadas con mucha complicidad entre madre e hija, que aunque parezca mentira, se adoran y no podrían vivir la una sin la otra...El libro es muy mono, de color rosa, pasta blanda y tamaño manejable. Es un completo compendio de recetas tradicionales, en las que no faltan recetas típicas de Navarra, postres de toda la vida, alguna recetita un poco más elaborada y como siempre, una versión particular de la paella (los puristas pondrán el grito en el cielo viendo que es un arroz con chorizo!!).

Pochas a la navarra, gorrín al horno, ajoarriero, pimientos del piquillo rellenos, merluza estilo Orio, bizcocho de yogur y limón, lentejas, compota de manzana o calamares en su tinta son algunas de esas veinte ricas recetas que Amaya y su madre cocinaron durante horas en Madrid o en Pamplona. Hubo momentos en los que a punto estuvieron de tirar la toalla, pero afortunadamente, al final hubo compromiso y todo llegó a buen puerto. Cada receta está adornada con las circunstancia que rodearon su creación y puesta en escena, lo que hace este libro una experiencia realmente divertida.  Aviso para navegantes: no es un libro de recetas de cocina al uso; las cantidades de los ingredientes son las que la madre de Amaya considera adecuadas, y ni tu ni yo somos nadie para poner esto en duda. Además, hacen falta algunos ingredientes "esenciales" que solo Amaya o su madre pueden aportar.

Es un libro muy divertido, escrito, como he dicho antes, con mucha mala leche, tanta como cariño mutuo se tienen Amaya y su "drama mamá". No dudéis en buscarlo si queréis divertiros un buen rato con sus peripecias...quizá hasta aprendáis a cocinar!!


PD: Millones de gracias a Amaya por regalarme el libro y a su madre por ser su madre y haber hecho posible este libro y el anterior. Es todo un lujo que formen parte de mi biblioteca!!

sábado, 29 de junio de 2013

RECETAS CON ESPÁRRAGOS - UNA GUÍA ÚTIL PARA ESTE VERANO


Ya se ha terminado la temporada del espárrago de Navarra. El mes de junio llega de forma inexorable y el tesoro blanco de Navarra llega a su fin con el sexto mes del año. Quizá este año los amantes de esta verdura se hayan quedado con la miel en los labios, ya que el mal año climatológico que estamos viviendo en la comunidad foral hizo que la temporada se retrasara bastante y que se empezaran a recoger bien entrado el mes de abril, casi más cerca de mayo.

Aprovechando el cenit de la temporada, desde la dirección de "El Trotamantel", comunidad gastronómica de la que soy corresponsal en Navarra, se pensó que sería una buena idea recopilar un buen número de recetas culinarias en las que el espárrago fuera el principal protagonista. Mi labor principal fue la de husmear en los fogones navarros en busca de las recetas más originales o significativas y, además, buscar la inspiración necesaria para redactar la introducción a esta publicación. No fue difícil porque el espárrago es un símbolo de esta tierra, y en temporada, está por todos sitios: en las cartas de cualquier restaurante, casa de comidas, bar de pintxos, mercados de barrio y en las cocinas de cualquier hogar navarro que se precie. Aún así tuve que hacer un esfuerzo extra, puesto que para una persona no nacida en Navarra, como es mi caso, no iba a ser tan fácil encontrar las palabras adecuadas para ensalzar este noble producto. Al final salió un texto correcto, sencillo y que, según los comentarios de los propios navarros, explica claramente que es el espárrago blanco y lo que significa para los navarros.

Para localizar las diez recetas correspondientes a diez establecimientos de hostelería, intenté hacer un compendio heterogéneo: no podían estar todos los que lo merecían, pero había que hacer una criba para seleccionar. Hay que decir que la tarea no fue fácil, pues que fue un tanto difícil contactar con ellos para hacerles llegar la petición. Eso si, una vez expuesto el asunto, muy pocos de los contactados se negaron, si bien me pidieron algo de tiempo para mandar el material. Algunos se tomaron demasiado tiempo y no llegaron a la meta, puesto que el plazo de entrega había finalizado. Otros cumplieron y ahí están sus flamantes recetas. Otros fueron contactados de la forma más amable posible, pero su respuesta bastante despectiva y su total falta de interés fueron suficiente para no volver a contactar con ellos para este proyecto y posiblemente para ningún otro, ya que espero la misma actitud.

Eso si, los que aceptaron se portaron a las mil maravillas proporcionándonos diez recetas magníficas, auténticas muestras de alta cocina, salidas de prestigiosos fogones de toda la geografía foral, algunos incluso galardonados con una estrella Michelín. Veteranos chefs en unos y jovenes promesas de la cocina navarra en otros, todos sorprendieron con recetas donde miman al espárrago blanco de Navarra, presentándolo en muy diferentes técnicas de cocina que muestran la versatilidad del producto. Ya les he dado las gracias muchas veces, pero una vez más me refiero a ellos con mucha gratitud.

Aparte de estas magníficas recetas elaboradas por profesionales de la restauración, un buen numero de aficionados a la cocina, que dan vida a estupendos blogs y bitácoras digitales, aportaban su granito de arena con sus recetas personales, que nada tienen que envidiar a las de los restaurantes. Aquí también tenían cabida recetas elaboradas con espárragos verdes, magníficos y con unas posibilidades enormes en el mundo de la gastronomía.  Todas esas recetas, la mía incluida, completaban una magnífica publicación maquetada por una destacada blogger de Madrid, Kuki Square, que con un gusto exquisito las recopilo en la publicación de la que a continuación os dejo el enlace para que podáis ver o descargar. Espero que os guste y os animéis a hacer estas magníficas recetas.