domingo, 13 de octubre de 2013

"MARIGOZO" O EL IDILIO ENTRE LOS VARIETALES DE NAVARRA Y LOS CHOCOLATES GOYA


El pásado jueves, los hermanos Velázquez Goya, Rafael y Carlos, organizaron en amplona una actividad ludo-gastronómica ideada con el fin de presentar algunos de los nuevos productos de  Confituras Goya. La llegada al mercado de los nuevos chocolates negros rellenos de naranja y frambuesa y el chocolate con leche y frutos secos necesitaba de una "puesta en escena" diferente a la simple exposición en la tienda de la C/ Bergamín esquina C/ Tafalla ("la esquina más dulce de Pamplona"). Para ello, Carlos y Rafa idearon una velada con la idea de "hermanar" la tableta de chocolate Goya (que se había dejado de fabricar y hace unos años volvió de nuevo la mercado) con un producto tradicional de Navarra, como son los vinos tintos monovarietales.





Alguno podría pensar que es arriesgado mezclar algo tan dulce como el chocolate con recios vinos tintos, pero la experiencia, bautizada con el nombre de "Marigozo", nos demostró que no es así. Incluso a medida que íbamos probando los diferentes vinos, nuestras papilas gustativas nos incitaban a decantarnos por uno u otro chocolate al detectar en el vino matices más afrutados, especiados o incluso cítricos.


La cita reunió en un salón del restaurante El Trujal de Pamplona a un grupo de entusiastas de la gastronomía. Convocados por los hermanos Velázquez Goya, nos sentamos en la mesa un servidor, Pablo García, Silbia Redondo, Helena BM, Elena Arraiza y Daniel Campanero, todos vinculados en cierta manera al mundo de la gastronomía, bien por trabajo o por afición. La cita era aún más importante por contar entre nosotros con la presencia de Rafael Rincón, conocido en el mundo virtual como "El Trotamanteles", que acudió a Pamplona para acompañarnos en esta actividad y participar con sus grandes conocimientos en todo aquello relacionado con este sabroso mundo.



Como bien he comentado antes, contábamos con las diferentes tabletas de chocolate de Goya: la típica de chocolate negro y las nuevas variedades rellenas de naranja y frambuesa, junto con la tableta de chocolate con leche y frutos secos (almendra, avellana y pistacho). Los vinos elegidos, monovarietales de las principales uvas tintas de la región pertenecientes a bodegas señeras: la garnacha y el tempranillo pertenecientes a las "Pequeñas colecciones" de Bodegas Marco Real, el cabernet sauvignon de Bodegas Piedemonte, el merlot de Bodega Nekeas, el syrah Eolo de Viña Valdorba, el mazuelo de Odipus R. Reverte y un graciano, el famoso Laderas de Bodega Inurrieta. Todos ellos resultaron muy seductores y maridaron perfectamente con los vinos. Como complemento creativo, el mantel diseñado para albergar las copas y los chocolates tenían algunas zonas tratadas con zumo de limón; de esta manera, al pintar sobre ellas se evitaba la oxidación del vino y podíamos comparar los distintos matices de rosa que uno u otro vino nos aportan.








Ni que decir tiene que los vinos y chocolates "maridaron" con un buen rato de charla y conversación entre viejos conocidos, intercambiando ideas, opiniones y proyectos. Es una suerte poder contar con iniciativas de este tipo y con personas con ganas de innovar y de trabajar por sus proyectos. Que no acabe aquí la cosa...gracias a todos!!

lunes, 30 de septiembre de 2013

CAMPAÑA "VIVA NAVARRA" EN EROSKI

A lo largo de las dos últimas semana de Septiembre, despidiendo la primavera y dando la bienvenida al otoño, Hiper Eroski celebró la campaña promocional "Vive Navarra". Bajo este lema  se organizaron una serie de talleres de cata y degustación de diferentes productos agro-alimentarios producidos en la región y acogidos casi todos ellos a los sellos "Reyno Gourmet" y "Alimentos Artesanos de Navarra". Con campañas de estas características, Eroski demuestra una vez más su apuesta por el producto navarro de calidad, manteniendo el contacto directo con los productores y dándolo a conocer a todos, tanto consumidores habituales como aquellos que no habían tenido la opción de probarlos.

El pasillo de los lácteos acogió el montaje de la gran estructura que hizo las veces de mesa para acoger los cerca de 30 asistentes que se dieron cita durante la docena de eventos que se celebraron. Cada día, los productores invitados instalaban hacían la presentación de su proyecto empresarial a través de videos, fotografías o power point, para que conociéramos el origen y camino recorrido de lo que hoy en día son reconocidas marcas de prestigio en los lineales de cualquier establecimiento de alimentación. Posteriormente, preparación de los pintxos, cócteles, infusiones o lo que se terciara.

Yo no pude asistir a los tres primeros talleres, y es una pena porque sabiendo que los ponentes y participantes eran los patés Martiko y la I.G.P. Ternera de Navarra, esta última de la mano del cocinero Juan Carlos Fernández, habitual en las campañas que este sello de calidad. El tercer día fue el turno de un clásico entre los clásicos si de embutidos tradicionales hablamos: la chistorra de Navarra, en este caso venida directamente desde el pueblo con más nombre en este mundillo, Arbizu. Y como no podía ser de otra manera, Arbizu es la marca de este gran producto y Arbizu es el apellido de la familia que la elabora de forma tradicional desde hace 40 años. Nos contaron como era su empresa, como elaboraban su chistorra, nos la dieron a probar en forma de ricos pinchos e incluso algunos pudieron embutir la masa de la chistorra en tripa de cordero gracias a una máquina manual y llevársela puesta para sus casas. Junto con la familia Arbizu estuvo Txus Macías de Bodegas Aroa, bodega que elabora vinos ecológicos de una magnífica calidad en el entorno privilegiado del Valle de Yerri en la comarca navarra de Tierra Estella. Ni que decir tiene que el maridaje entre chistorra de Arbizu y vinos rosados y tintos de Aroa era magnífico.




La segunda semana de degustaciones comenzó con un taller de coctelería con doble presencia de invitados perfectamente compensados. Por un lado, los chicos de Ékolo, una moderna empresa de zumos y productos BIO. Y por el otro lado, las chicas de Destilerías La Navarra, de cuyas bodegas salen numerosos licores y sobre todo, los pacharanes "La Navarra" y "Etxeko". El campeón de Navarra de coctelería se encargó de hacer las mezclas precisas con unos y otros para ofrecernos unos cocktails actuales, sanos y muy ricos.




Al día siguiente fueron los lodosanos Conservas Pedro Luis los que acudieron con sus verduras de la ribera alta del Ebro, para hablarnos del proceso de la conserva de verduras, sus ventajas, precauciones a la hora de realizarla y sobre todo, enseñarnos como se procesa una de las joyas de la huerta navarra: el pimiento del piquillo de Lodosa. A través de unas imágenes vimos como el pimiento que sacamos del bote ha sido mimado en todo momento, pelado a mano uno a uno y colocado con mucha delicadeza en cada bote o lata. Evidentemente, la teoría sin la práctica no tiene ningún sentido, y pudimos disfrutar de los ricos espárragos y piquillos, además de recibir un bote que piquillos como obsequio.





Los dos siguientes talleres estaban relacionados con el sector lácteo, con un taller de cuajada y una degustación de yogures y otros lácteos por parte de Lacturale, una de las marcas navarras de referencia en el sector.

El viernes 20 fue el turno del queso de Roncal, con un didáctico y delicioso taller por parte de todo un especialista en la cocina y la nutrición como es el chef y dietista Juan Carlos Fernández. Además de un magnífica ponencia acerca de los beneficios del queso dentro de una dieta equilibrada, conocimos algo más de este producto, el primer queso en recibir la Denominación de Origen Protegida en España. Juan Carlos elaboró posteriormente siete sencillos pinchos con el queso como protagonista, pero siempre desde un punto de vista más creativo y original: en lascas sobre una ensalada con vinagreta de frambuesa, con huevas de lumpo y mostaza antigua, fundido con tomate feo de Tudela, cebolla confitada y albahaca, con plátano caramelizado o una revisión del típico postre de sidrería, queso con membrillo y nueces, convertido en una especie de milhojas.

 






Cambio de tercio para el día 23, con las infusiones ecológicas de Josenea. Esta empresa tiene en el término de Lumbier una enorme explotación agraria donde cultivan decenas de plantas con las que elaboran toda clase de infusiones, tisanas y preparados. Conocimos un poco más de su proyecto ecológico y integrador, ya que son autosuficientes y han integrado en el proyecto a personas en riesgo de exclusión social. Como es evidente, tuvimos la ocasión de probar sus infusiones y galletas artesanas elaboradas con hierbas aromáticas.


Los vinos de la D.O. Navarra tomaron el relevo el día 24, con la participación del enólogo y miembro del panel de cata de la D.O. Navarra Pedro Bujanda. Catamos cuatro de los vinos elegidos por la D.O. para representar a Navarra en los actos institucionales, todos excelentes: un sauvignon blanc envejecido en barrica de bodega Inurrieta, un tinto crianza de bodega Nekeas, un tinto reserva de bodegas Ochoa y un moscatel de grano menudo de bodegas Piedemonte. Pedro hizo una pequeña introducción acerca de las características de la uva y de la producción del vino para posteriormente catar los cuatro caldos, en una especie de iniciación para los no profanos en la materia y que sirva para incitarles a probar nuevos vinos, investigar y empezar a conocerlos un poco mejor.





Y para finalizar las jornadas, un taller de embutidos nos esperaba el día 25, esta vez de la mano de una empresa mítica y archiconocida en Pamplona y su comarca, Embutidos Larrasoaña. Conocimos el origen de la empresa, sus productos artesanos y como no podía ser de otra manera, los probamos. Eso si, de forma muy diferente a como habitualmente se comen los fiambres: relleno de Navarra con piquillos y salsa de calamar, hamburguesa de "lunch" o mortadela Larrasoaña, brocheta de salchichas con verduras, huevos con patatas y chistorra en forma de pincho y bombones de morcilla con piñones...los mismos embutidos, diferentes manera de disfrutarlos.








Y de esta manera finalizó la campaña "Vive Navarra" de Eroski, con la satisfacción de saber que Navarra está en lo más alto en cuanto a productos con sello de calidad y que sus emprendedores siguen trabajando para lograr la excelencia y el reconocimiento de todos sus clientes.

viernes, 20 de septiembre de 2013

EN LA COCINA CON LA DRAMA MAMÁ...o como una persona que apenas sabe freir un huevo escribe un libro de cocina con su madre



Amaya tuvo la brillante idea de escribir un blog en el que recopiló decenas de frases que su madre le decía a modo de regañina, de advertencia, de amenaza o, simplemente, porque las madres tienen la costumbre de atosigarnos con típicas frases de madre. El blog tuvo éxito, ese éxito se tradujo en interés editorial y un libro con el mismo título del blog salió a la venta, consiguiendo que el sueño de Amaya de tener una casa en la playa se hiciera un poquito más realidad.

Muchas de las típicas frases que la "drama mamá" le lanzaba a Amaya hacían referencia a la comida, debido a la legendaria animadversión de Amaya por las vainas (así es como en el norte, o al menos en Navarra, se le suelen llamar a las judías verdes), su lentitud comiendo muy poco de muy pocas cosas o el miedo a que Amaya se dejara los fuegos encendidos si algún día le daba por cocinar algo.

Esta buena mujer, desconfiando en la dieta que su heredera llevaría fuera de sus faldas viviendo en Madrid, siempre la convence para que se lleve media Navarra en el coche cada vez que sube a Pamplona a visitarla. Porque Amaya es de Pamplona, y parte de su familia son de un pueblo de la comarca navarra de la Sakana donde otra cosa no, pero lo que son las chistorras y los quesos, los hacen de maravilla. Por eso Amaya vuelve a Madrid con quesos de Idiazabal y chistorras ganadores de premios en concursos locales o regionales, pimientos del piquillo, espárragos, carne de membrillo, pastas, turrón, chocolate y mil y un manjares más, aparte de patatas, manzanas y cualquier cosa que a su madre se le ocurre, sin escuchar a Amaya diciéndole que en Madrid venden de todas esas cosas...y como dice su madre: "pero nena, que sabrás tu de lo que es bueno, que a ti te engañarán siempre y te venderán lo que se va a poner pocho".

Como Amaya en su casa de Madrid se alimenta con lo básico para no morir de inanición y pasar más tiempo del adecuado con su madre en la cocina puede ser el desencadenante de una catástrofe de dimensiones siderales, a Planeta se le ocurrió la brillante idea de editar un libro de recetas de cocina realizadas por Amaya y su madre, Concha. Pasado el momento de las risas y la incredulidad, y viendo que Planeta iba en serio y que esto podía ser el golpe definitivo para la casa en la playa, lejos del frío de Pamplona, se pusieron a ello: primero a ponerse de acuerdo con las recetas, luego a cocinarlas y después, en el caso de acabar bien, escribir el libro con el gran sentido del humor que Amaya tiene y que refleja en su blog y en su libro.

Y el libro "EN LA COCINA CON LA DRAMA MAMÁ" vio la luz, dividido en veinte recetas reales, maceradas con mucha mala leche, adobadas con sentido del humor y cocinadas con mucha complicidad entre madre e hija, que aunque parezca mentira, se adoran y no podrían vivir la una sin la otra...El libro es muy mono, de color rosa, pasta blanda y tamaño manejable. Es un completo compendio de recetas tradicionales, en las que no faltan recetas típicas de Navarra, postres de toda la vida, alguna recetita un poco más elaborada y como siempre, una versión particular de la paella (los puristas pondrán el grito en el cielo viendo que es un arroz con chorizo!!).

Pochas a la navarra, gorrín al horno, ajoarriero, pimientos del piquillo rellenos, merluza estilo Orio, bizcocho de yogur y limón, lentejas, compota de manzana o calamares en su tinta son algunas de esas veinte ricas recetas que Amaya y su madre cocinaron durante horas en Madrid o en Pamplona. Hubo momentos en los que a punto estuvieron de tirar la toalla, pero afortunadamente, al final hubo compromiso y todo llegó a buen puerto. Cada receta está adornada con las circunstancia que rodearon su creación y puesta en escena, lo que hace este libro una experiencia realmente divertida.  Aviso para navegantes: no es un libro de recetas de cocina al uso; las cantidades de los ingredientes son las que la madre de Amaya considera adecuadas, y ni tu ni yo somos nadie para poner esto en duda. Además, hacen falta algunos ingredientes "esenciales" que solo Amaya o su madre pueden aportar.

Es un libro muy divertido, escrito, como he dicho antes, con mucha mala leche, tanta como cariño mutuo se tienen Amaya y su "drama mamá". No dudéis en buscarlo si queréis divertiros un buen rato con sus peripecias...quizá hasta aprendáis a cocinar!!


PD: Millones de gracias a Amaya por regalarme el libro y a su madre por ser su madre y haber hecho posible este libro y el anterior. Es todo un lujo que formen parte de mi biblioteca!!

sábado, 17 de agosto de 2013

LOS RESTAURANTES ESPAÑOLES Y SU TERRIBLE POLÍTICA DE IDIOMAS. "FROM LOST TO THE RIVER" Y OTRAS ARTES


Hace unos cuantos días hacía una pequeña reflexión en Facebook acerca del uso de los idiomas en las páginas web de los establecimientos de hostelería. Me refería a ello al estar buscando información de restaurantes y cafeterías de Amsterdam para mis vacaciones de finales de mes. Comprobé, con total satisfacción, como casi el 95 % de las páginas web consultadas ofrecen al usuario la posibilidad de cambiar el idioma de la web al inglés. Algunas incluso van más allá y ofrecen un modo multilingüe que te permite ver toda la web y los pdf´s que se pueden descargar en un perfecto castellano, italiano o portugués.

Pensándolo bien, esta circunstancia no debería sorprendernos, puesto que Amsterdam es una ciudad muy turística que obtiene gran parte de sus ingresos de los millones de visitantes que acuden a la ciudad año tras año, procedentes de todo el mundo. Es por eso que, para ofrecer un mejor servicio a todas aquellas personas que gustan de buscar información, opten por facilitar las cosas a las personas que no hablen neerlandés pero que se defiendan con el inglés. De esta manera, en mi caso concreto, he tomado buena nota de aquellos establecimientos que me han parecido atractivos por su ubicación, precios, carta o detalles curiosos, y todo ello gracias a lo sencillo que ha sido consultar la info en inglés.

Inmediatamente después y movido por mi curiosidad, empecé a bucear en diversas páginas web de restaurantes españoles, empezando por los más conocidos de Navarra, siguiendo por algunos de mi región (Toledo, Cuenca) y ya directamente, buscando en la Guía Michelín cuantos restaurantes con al menos una estrella ofertan información en otros idiomas. El resultado ha sido tremendamente desolador, por varias razones...

En primer lugar, solo se salvan de la quema los grandes, refiriéndome con grandes a los 3  y 2 estrellas Michelín, y con algunas excepciones. De los 2 estrellas, 17 en total, 4 de ellos no tienen web en otro idioma o los enlaces no funcionan. Entre estos cuatro, nombres como Abac, Casa Marcial, Miramar o La Terraza del Casino de Madrid. De los galardonados con 1 estrella, he consultado 42 establecimientos, y 17 de ellos eran vírgenes en webs destinadas al publico extranjero, bien porque no había posibilidad de cambio o bien porque los enlaces no funcionan...que para el caso, es como si no existieran. Los premiados en Navarra con este galardón tan prestigioso ingresan en el club de los que no tienen disponible página en otros idiomas.

Creo que tenemos un serio problema en este tema. Los restaurantes españoles viven mucho del turismo que visita nuestras ciudades. Tenemos la suerte de contar con auténticos templos de la gastronomía repartidos por toda la geografía española, y muchos de ellos acogen a gran parte del turista extranjero que viene a España en busca del sol, de los monumentos y de su famosa gastronomía. Si alguno de esos turistas desean buscar información de los restaurantes existentes en la ciudad y se topa con una web monolingüe, sin la posibilidad de ver el site al menos en inglés, creo que se llevarían una desagradable sorpresa, e incluso podría desembocar a un cambio de planes hacía otro establecimiento donde si hayan contado con ese detalle.

Por todos es sabido que en España tenemos un problema grave con los idiomas. Muchos se creen que allá donde viajemos nos tienen que hablar en nuestra lengua cervantina, y por ende, pensarán que si los turistas viajan a España, deberían chapurrear el idioma mínimamente, no? ¿Para qué necesitan páginas web y cartas online en inglés, si vienen a España?

Yo creo que la respuesta es muy sencilla: para ofrecer un buen servicio, un servicio completo y por respeto al cliente extranjero que acude a nuestro local y que, en ciertos locales, es el único responsable de que el negocio siga en marcha, y más en la situación en la que se encuentra el país en estos momentos.

¿Quién es el culpable de este "fallo" en la visión del negocio? ¿El hostelero que no lo considera necesario? ¿El diseñador de la página web, que no ha planteado a su cliente la posibilidad de traducir la web a otro/s idioma/s? Supongo que habrá de todo en este país tan variable, pero bajo mi punto de vista, esto es un error como un piano. Sobre todo porque no es difícil hacerlo; estoy convencido que cualquier persona tiene en su entorno más o menos cercano una persona que sepa hablar inglés y que, por cuatro duros o una invitación a cenar, haría la traducción de los contenidos de la web (yo el primero).


Ahora, una cosa está clara: si queremos ofrecer una página web atractiva y completa para el turista foráneo, hagámoslo bien y cuidemos las traducciones (y la redacción en castellano), porque ese es otro mal que nos atenaza. He estado echando un vistazo a muchas webs de restaurantes españoles con estrellas Michelín y he visto graves errores gramaticales y ortográficos. Por ejemplo, en un restaurante de Aranjuez galardonado con una estrellita, veo en una de sus cartas que, aparte de abusar de la "ternura" y ofrecer en el mismo menú degustación "ajos tiernos", "bulbos tiernos", "bambú tierno con frutos tiernos" y "almendra tierna", también te sirve cebolla "estafada", "qiesos", "chicharon de berengena" y "girlache".


La carta en su versión inglesa es para caerse de espaldas: la lechuga ahora es "lettice", los ajos tiernos son "young garlic" ("green garlic" sería lo correcto), las pipas de girasol (sunflower seeds) ahora son "pipes",  todos los "of" se han convertido en "os", en la misma frase aparecen "cucumber" y "cocumber", han escrito correctamente "berenjena frita" (fried aubergine) y en la frase siguiente descubro "gilded fried", con el orden de las palabras cambiado. Vuelvo a la carta en castellano para saber que es "gilded" y descubro que el plato es "dorada frita"...han usado la traducción de "dorado" como la acción de dorar algo con oro. Absolutamente demencial.



 En casos como este, creo que es mejor no traducir la carta, porque la reacción del comensal foráneo puede ser de asombro, de risa o de decepción, ya que en un restaurante de cierto prestigio todo debería ser exquisito, empezando por escribir correctamente el nombre de los platos.

A colación del tema de las traducciones de las cartas, sobre todo las de las terrazas de verano o las cartas que están a la entrada de los restaurantes, hace no mucho vi que en un bar de la Plaza del Castillo de Pamplona se había traducido el pescado llamado "gallo" como "rooster", que es gallo, pero de pollo. Teniendo en cuenta que por lo general, en ningún sitio te ponen gallo de corral, sino pollo, capón, picantón o pularda, me gustaría imaginar la cara de ese señor inglés que, sorprendido por el descubrimiento, pide que le sirvan un plato con un gallo "rooster" y le traen un gallo, rebozado y frito, o a la plancha, con una rodaja de limón y mahonesa...es que me parto!!



Señores hosteleros, da igual que tengan un restaurante de cinco tenedores o una modesta cafetería. Si su negocio vive en parte del turismo que visita su ciudad y tiene la suerte de disponer de una página web bien alojada en un buscador, pierdan algo de tiempo y dinero en traducirla al menos al inglés, que en pleno siglo XXI todos tenemos que subirnos al carro de la modernidad. Y aunque a muchos les pese, ese carro pasa hablando inglés!!

viernes, 9 de agosto de 2013

La villa de Mendavia y sus once denominaciones de origen de calidad, Nº 1 en España

Mendavia es un localidad navarra situada en la comarca de la Ribera Alta del Ebro. Esta privilegiada ubicación al pie de uno de los grandes ríos de la Península, junto con un término municipal bastante extenso, han sido las claves para que el desarrollo agrícola del municipio haya alcanzado un gran nivel, tanto en producción como en calidad.

Mendavia y los pueblos vecinos (Lodosa, San Adrián, Andosilla, Azagra, Carcar, etc) son famosos por sus productos hortofrutícolas, tanto frescos como manufacturados en conserva. Sin embargo, Mendavia ha sido ambiciosa en su apuesta por la excelencia agraria y dispone de más de 3000 hectáreas de regadío, circunstancia que unida a la gran calidad de sus fértiles tierras dan como resultado una calidad excepcional en sus productos. Fruto de ello es que Mendavia es la localidad española con el mayor número de denominaciones de origen de calidad (DOP) e indicaciones geográficas protegidas (IGP).








A los tres grandes representantes de la huerta navarra, como son el Espárrago de Navarra, el Piquillo de Lodosa y la Alcachofa de Tudela (cuyo cultivo se extiende por toda la ribera del Ebro), se unen también dos I.G.P. del sector cárnico, como son el Cordero de Navarra y la Ternera de Navarra, ya que los ganaderos de la zona reúnen todos los requisitos para acogerse a las directrices que desde los respectivos Consejos Reguladores se establecen.

La verduras de la huerta de Mendavia comparten espacio con plantaciones de endrinos, olivos y viñas, que suman tres denominaciones de origen más: Pacharán de Navarra, Aceite de Oliva Virgen Extra y Vino de Rioja. Mendavia, junto con las también localidades navarras de Andosilla, Aras, Azagra, Bargota, Sartaguda, San Adrián y Viana, pertenecen a la zona denominada Rioja Baja, y sus viñedos están por tanto adscritos a esta Denominación de Origen Calificada. Resulta curioso que algunos campos de viñas que comparten el mismo terreno pertenezcan a dos denominaciones de origen diferentes, pero cada localidad apostó por un proyecto diferente y esto hace que Navarra pueda presumir de tanta diversidad en sus productos.



Las variedades de uva cultivadas en los campos mendavieses son tempranillo y viura en su mayor parte, junto con otras en menor proporción, como garnacha o malvasía, utilizadas para redondear el coupage de los principales vinos que las dos bodegas existentes en la localidad elaboran. Parte de las cepas de uva viura de la zona no se utilizan para hacer vinos blancos al uso, ya que un grupo de emprendedores de la zona de trasladaron a la zona vitivinícola del Penedés para aprender los secretos de la fabricación del cava. Sabían que la viura que ellos cultivaban (que es la misma variedad que la macabeo catalana) era de calidad y que la apuesta podría tener éxito. Así fue como los vinos espumosos que empezaron a realizar superaron los controles necesarios para acogerse a la D.O. Cava y sumar así un nuevo producto de calidad al nombre de Mendavia.




La última incorporación a este selecto club de grandes alimentos acogidos a los más altos estándares de calidad es el Aceite de Oliva Virgen Extra, cuya D.O.P. ha sido aprobada desde Bruselas en fechas recientes. Es una gran noticia, ya que los aceites de oliva producidos en Navarra son de una grandísima calidad. El producido en Mendavia con las olivas de la variedad arbequina, arróniz y empeltre cultivadas en sus campos es uno de los más destacados del mercado, recibiendo año tras año diferentes premios que reconocen su relación calidad-precio. Estos reconocimientos fomentan la exportación del producto, que cada día va abriendo más mercados por todo el mundo.





A estas ocho denominaciones específicas se unen dos certificaciones más: Alimentos Artesanos de Navarra y Producción Ecológica de Navarra, ya que todas las explotaciones agropecuarias de Mendavia están basadas en la agricultura y ganadería tradicional, mimando los campos y trabajándolos de forma sostenible para que ofrezcan los mejores productos. Esto ha hecho que Mendavia, una localidad de apenas 4000 habitantes, tenga un lugar muy destacado en el mapa como símbolo de calidad de los productos que sus tierras producen.

Para poder celebrar este éxito en la producción agraria, que supone decenas de empresas vinculadas al sector y cientos de puestos de trabajos directos e indirectos, Mendavia celebró el último fin de semana de julio la XI  Feria de las Denominaciones, en la que todos estos producto salieron a la calle para poder ser degustados por todos los que allí se congregaron. Fue una cita fantástica donde pudimos departir con los auténticos responsable y protagonistas de que en nuestras mesas puedan estar presentes estos manjares, como son los productores, envasadores y comerciales de las principales empresas de la localidad: las conserveras Gilver, Juanchu, J.Vela  o Viuda de Cayo con su marca gourmet "La Catedral de Navarra", marca que ya se puede encontrar en prácticamente toda España...o el trujal de La Maja, con Roberto Gracia a la cabeza de esta empresa familiar que crece y crece de manera imparable gracias a su espectacular aove. Y si hablamos de buenos productos, no podíamos olvidarnos de los que ayudaron a soportar el calor con sus caldos bien frescos, como fueron las bodegas Barón de Ley y Marqués del Atrio con sus vinos D.O.C. Rioja o los cavas Mainegra, con sus espumosos que sorprenden a todos los que no saben que en Navarra se elabora un magnífico cava. En definitiva, familias de Mendavia dedicadas desde hace décadas a la actividad agropecuaria a los que el tiempo y el esfuerzo les han dado una fama y un prestigio sin comparación en España. 


sábado, 27 de julio de 2013

PIZZA DE ESPETEC Y SETAS, CON TOMATES CHERRY Y TOMILLO



Me gusta mucho la publicidad. La he estudiado, la he trabajado y me parece un mundo apasionante. La publicidad televisiva, esa a la que tanta gente odia, a mi me fascina. Algunos anuncios, en poco más de un minuto, consiguen comunicarte un mensaje que quizá no olvides nunca. Esos son la mayoría de los anuncios, cortos y concisos. Y luego están los anuncios largos, esos que pueden durar 3 o 4 minutos, quizá demasiado para un anuncio, pero que son auténticas maravillas, bien por su concepto, su realización, su música o todo al mismo tiempo. Entre mis preferidos siempre han estado los que hace la agencia Señora Rushmore para el Club Atlético de Madrid y en general, todas las campañas publicitarias para TV que se hacen en Argentina. Pero desde hace unas semanas, me encanta el último anuncio de Casa Tarradellas, el del espetec.

Me parece un divertido anuncio por la naturalidad de los actores que lo protagonizan y porque se da una trama que es fácil que suceda. De hecho, hoy mismo una amiga ha publicado en Facebook el trozo de espetec de Casa Tarradellas comido por sus hijos en una sentada...han batido el record del anuncio, porque no habrá durado ni 20 minutos, y encima, también dejaron la cuerdecilla con la etiqueta, ni se molestaron en tirarlo. Obviamente, ninguno de los dos habían sido los culpables!

El caso es que yo no suelo sentirme "obligado" a comprar un producto que anuncien en TV, creo que no soy un gran público objetivo porque me muevo por la necesidad y no por el impulso o el capricho, pero este anunció funcionó tan bien que el otro día, en el supermercado, no pude resistirme a comprar un espetec de Casa Tarradellas, ya que hacía bastante tiempo que no lo comía. Cada noche nos comíamos unas rodajitas acompañando a nuestra ensalada diaria, pero a este espetec le tenía otro destino guardado: una pizza.

Tengo que probar a hacer la masa de la pizza por mi cuenta, pero mientras tanto, procuro aprovechar las ofertas y cuando veo una masa fresca para pizza de CT la suelo comprar para preparar la pizza a nuestro gusto. Y eso fue lo que hice esta vez, con el espetec como gran protagonista. Salió una pizza riquísima, con un toque rústico muy especial que os comento por aquí por si la queréis hacer algún día. Vamos a ello.

























INGREDIENTES:

1 masa fresca para pizza de Casa Tarradellas

1 bola de queso mozarella
1 espetec Casa Tarradellas (esto es imprescindible. La masa la puedes hacer en casa, pero el espetec es         irrepetible!!)

1 puñado de setas (esto es de libre elección. Yo elegí "seta de ostra" o Pleurotus ostreatus. Es la seta             cultivada más normal, se encuentra en cualquier sitio. Si alguien gusta de shiitake, champiñón Portobello,       rovellón o boletus, adelante).

Salsa de tomate (al gusto. Se puede utilizar cualquier salsa de tomate comercial, pero si queréis que la pizza salga redonda, haced en casa la salsa. Solo necesitáis saltear en una cazuela con aceite de oliva una zanahoria pequeña en trozos y media cebolleta tierna (una entera si es pequeña) en juliana. Cuando la cebolla esté tierna, echar un bote de tomate al natural pelado y entero. A fuego medio, vamos cociendo, aplastando el tomate para que vaya soltando todo su jugo. Añadimos sal y cuando se haya reducido todo bien, quitamos del fuego y metemos la batidora para pasar la mezcla y que quede una textura fina. Fácil y con un sabor espectacular)

4 o 5 tomates cherry o kumato en rodajitas.

Tomillo fresco (seco si no tenéis fresco)

Aceite de oliva virgen extra 

ELABORACIÓN:

En la masa de pizza extendida, ponemos la salsa de tomate cubriendo toda la superficie. Con un cuchillo bien afilado, cortamos el queso mozarella en tiras y colocamos la mitad sobre la salsa de tomate. Salteamos las setas fileteadas en trozos medianos con un pellizco de sal y una vez hechas, colocamos sobre el queso. Partimos el espetec (cantidad al gusto)en rodajas finas cortadas al bies, para que queden más grandes, y las colocamos alternando con las setas. Hacemos lo mismo con los tomatitos, los cortamos en rodajas finas y los colocamos por todo el perímetro de la pizza. Colocamos el resto del queso, espolvoreamos con tomillo y ponemos un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra.

Horneamos a 220 º unos 15 min. vigilándola para que no se queme. Y poco más, esto es tan fácil que vais a tardar menos tiempo en comerla que en prepalarla...disfrutadla, que está riquísima!!